Decepción

Ahora mismo estoy en ese estado, por un lado lamento todo lo que ha pasado, lamento el tiempo perdido, lamento el haber perdido el rumbo y que el camino que elegí en su día me haya hecho perder muchas buenas oportunidades, ahora todo terminó, me hundí en las sombras y ya no hay posibilidad de escape. Una parte de mi ha muerto, ha desaparecido sumida en está oscuridad. Me siento engañado, dolido, hundido y decepcionado. Todo terminó.

Podría arrepentirme de muchas cosas, pero de lo que más me arrepiento es de no haber hecho caso a mis amigos, todos opinaron y yo no escuché opinión alguna, de haberlo hecho todo habría acabado hace tiempo.

Muchas lagunas quedan por comprobar, mucha información confundida. Sólo sé que el tiempo ayudara a aclarar cuanto de verdad había en lo que ha ocurrido, porque a día de hoy tengo más dudas que cosas ciertas en el desarrollo de todo esto.

Hay algo que sí me queda claro, y es la tranquilidad de haber obrado bien, todo lo que he hecho ha sido de corazón y sin tapujos, más oportunidades no podría haber dado, las cosas más fáciles no las podría haber puesto, pero aún así no ha sido capaz de aprovecharlas.

No busco venganza, a fin de cuentas somos mayores como para ser muy responsables de nuestros actos, sólo deseo que a nadie le suceda lo mismo y el tiempo ya se encargará de poder a cada persona en su lugar.

El tiempo del cambio ha llegado y la decisión ya está tomada, y además ya se ha ejecutado, todo terminó y no hay vuelta atrás. El daño ya está hecho y no se puede reparar, la espina ha calado muy hondo y ahora sólo queda olvidar, el tiempo no sana las heridas pero al menos nos hace olvidarnos de que nos duelen.

Gracias a vosotros que estáis ahí, aunque no os escuché en su momento, siempre habéis estado a mi lado apoyandome. No todo el mundo puede contar con amigos como vosotros y eso jamás os lo podré agradecer suficiente. Os quiero.